El coqueteo de Jazzeros con Grupos de Cuerdas

Muchas evidencias discográficas nos hacen pensar que la utilización de “grupos de cuerdas” para los músicos de jazz, tenía una connotación no solamente musical, sino también comercial y de posicionamiento de un público adicional. Muchos creen que la utilización de Las palabras “con cuerdas” tenía un sonido sagrado para los músicos de jazz. Significaba que una compañía discográfica los consideraba dignos de una gran inversión, que podría conseguirles un público más amplio y, tal vez, poner fin a sus penurias. En aquellos épocas de la supremacía del Long Play, los discos de “música ambiental” con melosos sonidos orquestales se vendían como pan caliente y eran como un empapelado musical para el hogar de los felices años cincuenta. Y así era como sonaba la mayoría de los discos de jazz con violines de los cuales muchos músicos decían: “voy a hacer un álbum con cuerdas” y al escucharlos eran un horror. Pero eso no era necesariamente una generalidad, por ejemplo las sesiones llamadas “Charlie Parker with Strings” (Charie Parker con cuerdas) son de las más injustamente tratadas ya desde su lanzamiento.

Otro gigantísimo del jazz, blanco, cantante y trompetista llamado Chet Baker que sabía que se estaba convirtiendo en un músico exitoso y esta fue la razón por la que a finales del año 1953 exigió a su productor, la grabación de un disco con cuerdas, como el que había grabado Charlie Parker pocos años antes. En opinión del propio Chet Baker los arreglos le dejaban poco espacio para otra cosa que no fuera ceñirse a la melodía, “las cuerdas me resultan muy inhibidoras, es bastante difícil forzar la imaginación y meterse a tocar algo realmente complicado cuando tienes los violines tocando detrás de ti” decía Baker. A pesar de ello para muchos músicos en general y algunos trompetistas en particular, las grabaciones bautizadas como “Chet Baker with Strings” resultaron en un álbum precioso, lleno de misterio y magia.

Larga es la lista de fundamentales “jazzman” que atraídos por alguna razón musical o comercial decidieron combinar sus improvisaciones con sutiles acompañamientos de cuerdas. En este programa comparto con ustedes algunos de ellos.

  • Everything Happens To Me – Charlie Parker
  • You Don´t Know What Love Is – Chet Baker
  • Love Is Here To Stay – Ben Webster
  • You Are Too Beautiful – Cannonball Adderley
  • Stardust – Clifford Brown
  • Summertime – Count Basie
  • I Should Care – Paul Desmond
  • Pavane – Bill Evans
  • The Shadow Of Your Smile – Gerry Mulligan
  • Bumpin On Sunset – Wes Montgomery
  • Wave – Antonio Carlos Jobim
  • Yesterday’s Dreams – Freddie Hubbard
  • Here’s That Rainy Day – Art Pepper
  • Tranquil – Ron Carter
  • Acércate Más – Paquito D’Rivera
  • Harcourt Nights – Oscar Peterson
  • Handful Of Stars – Russell Malone
  • Emily – Arturo Sandoval
  • The Folks Who Live on the Hill – Joshua Redman
  • The Past In Us – Pat Metheny

Rock Jazzeado


Para la sesión de hoy comparto con ustedes un programa que podría bautizarse como “Rock Jazzeado”. Años atrás hice algunos similares, pero el de hoy tiene una característica especial, ya que escucharemos temas emblemáticos, de grupos fundamentales del ámbito del rock con profundos aromas jazzeros, algunos más que otros, pero en general, tendremos mucho swing. Muchos de los temas podrían no tener necesariamente un formato jazzero, pero si, les puedo asegurar que tienen una profunda actitud jazzera, ya sea en los acordes, melodías, ritmos, fraseos, improvisación y sobre todo en la actitud hacia la música.

  • The Logical Song – Fleurine/Brad Mehldau
  • Tears In Heaven – Joshua Redman
  • Matte Kudasai – Kurt Elling
  • Red – Crimson Jazz Trio
  • Smoke on The Water – The Cooltrane Quartet
  • Stairway to Heaven – Motohiko Hino
  • Every Breath You Take – Chris Minh Doky
  • Space Oddity – Till Bronner
  • Little Wing – Francis Lockwood Trio
  • Exit Music (For A Film) – Brad Mehldau
  • Lithium – The Bad Plus
  • We Are The Champions – The Bad Plus
  • Comfortably Numb – The Bad Plus
  • Long Distance Runaround – The Bad Plus
  • Scarborough Fair – Wes Montgomery
  • Sunshine of Your Love – Spyro Gyra

Jazzeando a la Dylan

Nadie atinaría de buenas a primeras a asociar a Bob Dylan con el jazz. Este programa acaba dando razones, no obstante. Bastarían para eso las incursiones de Dylan con cinco discos en la última década dedicados al Great American Songbook y a hacer de crooner, emulando a Sinatra y dando nueva vida a las canciones que hicieron la fama de La Voz, como se conocía a Frank Sinatra. Por si eso no fuera suficiente, algunos músicos de jazz le dieron atención a la música de Dylan. Los sorprenderá escuchar a Keith Jarrett y una versión de My Back Pages, por ejemplo, tonada de Dylan que se asocia más con Tom Petty o The Byrds que con el jazz y el piano.

En un diálogo entre Nicolás Peña y Gonzalo Mendieta, este programa intentó conseguir que se reúnan audiencias normalmente disparejas, tanto en gustos como en brechas generacionales. Después de escucharlo, hasta diera la impresión de que lo logró. Que les sea, pues, tan disfrutable como lo fue para quienes nos zampamos estas más de dos horas con gusto. Porque al final, como diría una canción sinatresca, fue también un buen «viaje sentimental».

  • I Guess I’ll Have To Change My Plans – Bob Dylan
  • Lay,Lady,Lay – DeJohnette/Grenadier/Medeski/Scofield
  • Day In, Day Out – Bob Dylan
  • Knockin’ On Heaven’s Door – Ben Sidran
  • Sentimental Journey – Bob Dylan
  • Mr Tambourine Man – Abbey Lincoln
  • You Go To My Head – Bob Dylan
  • My Back Pages – Keith Jarrett Trio
  • Braggin – Bob Dylan
  • Why Try To Change Me Now – Bob Dylan
  • Just Like A Woman – Bill Frisell
  • Spirit On The Water – Bob Dylan
  • Blowin’ In The Wind – Stanley Turrentine
  • It Had To Be You – Bob Dylan
  • The Times They Are A-Changin’ – Joshua Redman
  • If You Ever Go To Houston – Bob Dylan
  • Like A Rolling Stone – Cæcilie Norby
  • Restless Farewell – Bob Dylan

El Alma…Fuente de los Sentimientos

 

En el anterior programa, que estaba dedicado al corazón, (en su más amplia concepción) nos hicimos la pregunta: ¿el corazón tiene alguna relación con los sentimientos? ¿o es el cerebro el que rige todas nuestras sensaciones? Los expertos en neurociencia son tajantes aseverando que “Los sentimientos no se generan en el corazón, sino en el cerebro, ahí está la esencia del amor” Por otra parte, otros investigadores manifiestan concretamente que la vida comienza y termina con el latido del corazón, que es nuestro centro energético. Además de que plantean que existe una relación directa entre el estado de ánimo de una persona y las repercusiones en su salud física. Un número importante de dolencias cardíacas tienen su origen en el estrés, la ansiedad y una actitud negativa ante la vida, lo que incide en el funcionamiento del corazón. Están también, más allá de los investigadores, científicos y demás, los poetas de todos los tiempos que han encontrado en el corazón un símbolo perfecto de los sentimientos…del amor.

Después de esas disquisiciones sobre el corazón y el cerebro, un seguidor del programa se manifestó de forma contundente para manifestar: “Los sentimientos no se alojan ni en el corazón ni en el cerebro…lo hacen en el alma”. Gran respuesta y gran motivo para compartir con ustedes este programa en el que se amalgama el jazz y el alma.

  • Soul Eyes – John Coltrane
  • Soul Song – John Patitucci
  • Alma de Mujer – Chano Dominguez
  • Character Analysis – Horace Silver
  • Old Soul – John Scofield
  • Soul Mates – Chick Corea
  • Naked Soul – Michael Brecker
  • Body and Soul – Coleman Hawkins
  • Body and Soul – Billie Holiday
  • Desde El Alma – Luis Salinas
  • Alma Mía – Chucho Valdes y Omara Portuondo
  • Alma Mía – Gonzalo Rubalcaba
  • Con Alma – Art Farmer/Benny Golson
  • Save My Soul – Rachel Z
  • Soul Dance – Joshua Redman

Esto lo estoy tocando mañana: El Perseguidor

Descargar programa

Parker-el-Perseguidor

Pocos escritores están tan relacionados con el mundo del jazz como Julio Cortázar, hasta el punto de que su escritura, tanto argumental como estructuralmente, se encuentra ampliamente influenciada por esta música. Su estilo literario se aleja de la composición temática para dejarse llevar por la improvisación, por la capacidad de planear sobre un tema de forma ininterrumpida, y por la búsqueda de una voz interior que intenta evitar los discursos preestablecidos y otorga protagonismo a los estados mentales.

El perseguidor se publicó en 1959 dentro del libro de relatos Las armas secretas (debido a su gran éxito, en 1967 se reeditó dentro de El perseguidor y otros relatos) y cuenta la vida de Johnny Carter, un nombre que probablemente haya sido tomado de dos de los grandes saxos de la historia (Johnny Hodges y Benny Carter) pero una obra dedicada en realidad a Ch. P.

Podemos extraer, al menos, dos lecturas del relato. En primer lugar, y la más evidente, es considerarlo una ficción basada en los últimos días de Charlie Parker. La segunda, más filosófica, es la que nos habla del concepto Tiempo, un tema recurrente en la obra de Cortázar y, quizás, su máxima obsesión.

Esa primera lectura, la que se puede considerar una biografía, prescinde de los nombres reales: Charlie Parker se convierte Johnny Carter, Chan es ahora Lan, su hija muerta Bee, se convierte en Pree, y la baronesa Pannonica de Koenigswarter recibe el nombre de marquesa Tica. En la historia se mencionan las temporadas que pasó Parker en los hospitales mentales de Camarillo y Bellevue, el incendio de la habitación de un hotel, se recrea la desastrosa y famosa grabación de Lover Man (aquí titulada Amorous) y, en general, fragmentos de realidad en forma de puzle que nos muestran el estilo de vida “diferente” del saxofonista, y que concluye con su muerte con un ataque de risa frente a un televisor.

La otra lectura es aquella en la que el concepto Tiempo aparece constantemente en la historia, sobre todo en las primeras páginas donde nos encontramos frases como: tú no haces más que contar el tiempo o Seguía haciendo alusiones al tiempo, un tema que le preocupa desde que le conozco, he visto pocos hombres tan preocupados por todo lo que se refiere al tiempo. Para Johnny el tiempo es algo maleable, indefinido, inconsistente, variable (¿Cómo se puede pensar un cuarto de hora en un minuto y medio?), una forma de vida alternativa a la del mundo que le rodea: Esto lo estoy tocando mañana, dice en una de las mejores frases del libro. Todas estas ideas suponen que el concepto temporal del protagonista sea completamente diferente al del resto de humanos. La música es tiempo y si Johnny ve el tiempo de otra forma, también verá la vida, y por tanto la música. Su historia es la de una lucha constante en un mundo que no le entiende, lo que lo convierte en un perseguidor, en un alma que busca algo que cree que existe, pero que no sabe si algún día encontrará.

El otro protagonista de la novela es Bruno, escritor y reportero de la revista Jazz Hot, que al contrario que Carter, vive en el tiempo presente y cronológico, en el tiempo racional de las agujas del reloj y es, por tanto, un hombre apegado a la realidad cotidiana, preocupado por la hora, por el éxito de su libro, por cosas racionales. Sin embargo, esa racionalidad es un perfecto contrapunto para que Bruno nos dé a conocer la realidad física del jazz: los lugares, los ambientes, la historia… aunque al final, como casi todos los críticos, y a pesar de haber escrito un gran libro, es incapaz de expresar con palabras el lenguaje musical de Johnny, algo que solo puede explicar su música.

Texto de Ángel González Rodríguez

  • Now’s The Time – Charlie Parker
  • Koko – Charlie Parker
  • Loverman – Charlie Parker
  • Bebop – Charlie Parker
  • Relaxin at Camarillo – Charlie Parker
  • A night in Tunisia – Charlie Parker/Dizzy Gillespie
  • Dizzy Atmosphere – Charlie Parker/Dizzy Gillespie
  • Parker’s Mood – Charlie Parker
  • Cardboard – Charlie Parker
  • K.C. Blues – Charlie Parker
  • Leap Frog – Charlie Parker/Dizzy Gillespie
  • Ah Leu Cha – Miles davis
  • Au Privave – Cannonball Adderley
  • Donna Lee – Jaco Pastorius
  • Confirmation – Chick Corea
  • Ornithology – Bireli Lagrene
  • Moose the Mooche – Joshua Redman
  • Billie’s Bounce – Keith Jarrett
  • Now’s The Time – Herbie Hancock/Kenny Burrell